Archive for Marzo 2009
Coming digital city with Wimax
Cuenta Rik Myslewsky en The Register lo siguiente
“US telecom-services provider Sprint has announced that it will extend its WiMAX-based 4G wireless-broadband service to 10 American cities this year, with five more scheduled for 2010.
Today, Sprint offers 4G service in only one test city: Baltimore, Maryland. Although that service is rated at a peak of 12Mbps, the company readily admits that true download speeds are more average more in the 2-to-4Mbps range – which still beats the pants off most 3G services.
If all goes as planned, the cities to be added during 2009 include:
* Atlanta, Georgia
* Charlotte, North Carolina
* Chicago, Illinois
* Dallas, Texas
* Fort Worth, Texas
* Honolulu, Hawaii
* Las Vegas, Nevada
* Philadelphia, Pennsylvania
* Portland, Oregon
* Seattle, Washington
The five additional cities scheduled for a 2010 roll-out are:
* Boston, Massachusetts
* Houston, Texas
* New York City, New York
* San Francisco, California
* Washington, D.C.
The 2009 expansion will increase the population covered by Sprint by over 15 times. Add the cities planned for 2010 – which includes the Big Kahuna, New York City – and Sprint’s WiMAX coverage will be available to over 22 million potential customers, an increase of 35 times its current availability.”
Poco a poco nos vamos acercando a la ciudad digital y a la ciudad informacional de la que nos hablaba Castells
Add comment Marzo 30, 2009
Urbanismo retráctil
Este es el calificativo que se me ocurrido asignar a nuestra disciplina tras la lectura del suplemento cultural de la vanguardia de hoy, “Culturas”, que versa sobre el fin de la arquitectura icónica y que plantea que la crisis exige nuevas bases e ideas para la arquitectura, el urbanismo y su relación con lo público.
Frente al denominado por William J. R. Curtis en 2007 “urbanismo viagra”, en donde criticaba que el desprecio por el humanismo se ha cocinado con ingredientes de cinismo techno kitsch, de arquitectura espectáculo y de mercadotecnia a lo star system, aparecen en estas páginas del suplemento interesantes reflexiones que incitan a volver a los orígenes del urbanismo: resolver los problemas más básicos de las ciudades y de las personas que viven en ellas, desde la vivienda soleada y ventilada, hasta el agua corriente o el transporte.
Me alegra coincidir con las clásicas invariantes del urbanismo moderno (la forma en función de la función) o del postmoderno (la función en función de la forma) sobre lo que ya escribí en el péndulo y la rueda. Por eso mismo considero que en la línea de lo sugerido en este suplemento cultura, el urbanismo actual está en proceso de retraerse epistemológicamente en sí mismo, algo que la crisis inmobiliaria global ha acelerado pero que desde numerosos foros se venía ya reclamando hace años. Frente a la ciudad genérica, la ciudad de la diferencia exhacerbada, la ciudad a lo show de truman está y debe reuperarse el espíritu de construcción de la ciudad sentida, de la ciudad vivida, de la ciudad de carne y hueso.
Y no se trata sólo de recuperar la dimensión social o funcional de la ciudad frente a la formal, ni siquiera de hundirse en las raíces decimonónicas de la disciplina. Hoy en día estan vigentes los problemas y medidas clásicos que se planteaban Cerdá, Unwin, Howard, Sitte, Lloyd Wright, Le Corbusier, etc., pero han surgido nuevos retos especialmente en una ciudad que se ha proyectado en un territorio metropolitano, y sobre la que el discurso de la sostenibilidad se debe traducir en actuaciones concretas. Y qué decir de una ciudad económica y socialmente tan diversa, compleja y heterogénea como la contemporánea: así la cohesión social, la ecología, la movilidad o la integración de las nuevas tecnologías en una economía de la información son, entre otros, los nuevos conceptos necesarios para reformular la teoría de la urbanística al mismo tiempo que se exige un fortalecimiento de la ética asociada a la defensa de los bienes públicos, como comenta Ezquiaga en la comunicación presentada al III Congreso Nacional de Arquitectura.
Como dice el suplemento, después de años de verbena, llega la hora de sentar las nuevas bases para la arquitectura (y del urbanismo) del siglo XXI que no es otro que el de un urbanismo racional (que no racionalista), sensato y comedido. El urbanismo no debería aparecer en los medios de comunicación, o por lo menos, no tan frecuentemente ligado a escándalos de corrupción urbanística (y no sólo en España) sino que debería ser esa labor más altruista, filantrópica e incluso anónima en que día a día, acción a acción se hicieran mejores ciudades. Por eso pienso que el urbanismo debe ser retráctil en sus planteamientos, volviendo a interesarse sólo por lo que es objeto sustantivo de la accion urbanística y dejando los epítetos de los titulares y de los flashes para aquellos que utilizan la ciudad y la arquitectura como medio de conseguir vanitas vanitatis et omnia vanitas…
Comparto la opinion de que es hora de recuperar valores, como los que apuntan los ocho columnistas del suplemento: vivienda social de calidad, equipamientos, espacio público, transporte colectivo, densidad, participación, medio ambiente urbano, paisaje, ecourbanismo, cotidianeidad, etc.
Ilustro este post con una imagen de Rodgers para el estudio realizado sobre el Gran París, del que hablaré en breve, al igual que los otros nueve y que en parte confirman, y también contradicen, lo aquí expuesto en el convencimiento de que el urbanismo de la síntesis es el urbanismo de la superación que en proceso dialéctico se expande y se retrae como el espíritu hegeliano.
Add comment Marzo 19, 2009
Who’s your city? Las ciudades creativas de Richard Florida

How’s yur city?
How the Creative Economy is Making the Place Where You Live the Most Important Decision of Your Life.
El último libro de Richard Florida, del que acaba de presentarse su traducción al español, recupera el concepto de la clase creativa (the creative class) como sustrato social de la ciudad y su título completo reza así:
Las ciudades creativas.
Por qué donde vives puede ser la decisión más importante de tu vida.
Aunque el subtítulo original en inglés introduce un matiz nada desdeñable: ¿cómo la economía creativa está haciendo del lugar en que vives la decisión más importante de tu vida?
Cuestiones semáticas aparte, este libro parece uno de los tratados de la geografía humanística por situar el lugar vivido como uno de los elementos centrales de estudio, en este caso, la ciudad vivida. En el prólogo del mismo se desmonta el mantra de la globalación, de la atopía provocada por las NTIC, este libro evalúa las motivaciones de los más de 40 millones de norteamericanos que cambian de ciudad cada año por motivos laborales, de calidad de vida, de redes sociales de especialización funcional, de mercados afectivos, de atractividad siguiendo rangos de ciudades, o que supone un 13% de la población total.
Imaginemos que ese mismo nivel de movilidad interurbana e intermetropolitana se diera en España: significaría que cerca de 6 millones de personas cambiarían de ciudad de residencia buscando ambientes más creativos para la vida, para el trabajo, para el estudio, para el ocio, etc. pensando que, en términos de Florida, la comunidad (la ciudad) es un factor directo de felicidad personal o familiar.
Ese mismo anhelo de filantropía que parece deprenderse de una primera lectura del sumario del libro, nos pone en la pista de una profunda herencia ideológica que llega a hundir sus raíces en lo que Choay denomina los preurbanistas del siglo XIX: una ciudad mejor para una vida en sociedad mejor.
La cuestión del dónde nos viene introducida por una serie de pistas:
- 25 regiones metropolitanas o ciudades mundiales concentran dos tercios de la llamada economía global y el 90% de las innovaciones.
- Muchas de ellas tienen un tamaño, una población y un potencial económico superior a España: Bos-Wash, California, Tokyo, la dorsal europea
En fin, la estructura del libro tiene algo de recorrido vital puesto que pasa de interrogarse por qué el lugar importa, a analizar la riqueza de las ciudades (incluidas las ciudades superstar) para definir la geografía de la felicidad que nos marca el lugar en el que vivimos según el estadio existencial: primero joven independiente, luego casado con hijos, luego en la “edad dorada” en la que los hijos se han ido.
Edades discretizadas que se relacionan con el propio listado de ciudades ideales para las personas cuya edad oscila entre 20-29, 30-44 (con hijos o sin ellos), 45-64, jubilados, gays y lesbianas. A pesar de los calificativos sobre la monotonía de los paisajes suburbanos de las ciudades amercicanas, de los proyectos derivados del new urbanism, de las recomendaciones del Growing Smart o del subconsciente imaginario, existen factores geográficos que definen la identidad de cada ciudad, su hecho diferencial y aquello que denominábamos el enfoque idiográfico de la ciudad local (global) en el libro de homenaje a José Estébanez.
Las ciudades tienen, cada una de ellas, su propia alma, como parece intuir la cita de Frank Lloyd Wright (su imagen humana, su gloria y su amenza) con la que Florida empieza el libro y en este caso el autor considera que es un alma creativa…
Y una ciudad con alma creativa es una ciudad en constante vanguardia, como expusimos en el documento de ciudades en la vanguardia
Aunque ya está tardando mi admirado Joel Kotkin en revisar estos planteamientos.
Add comment Marzo 1, 2009

